Ando buscándome constantemente, retándome a salir de mi guión organizado, de la comodidad de la rutina y mi elección involuntaria por los ambientes controlados. Esa curiosidad me acerca a grupos que exploran y viven con genuino asombro nuestro país, nuestras costumbres y cotidianidades, les permite infiltrarse en esa otra república en la que crecí sin notar.


Gracias a esa búsqueda constante  llegué al grupo "La Escuela de la Luz",  quienes anunciaban su próxima salida fotográfica al sector de Güaley. Con completos desconocidos inicié esta aventura de descubrimientos hacia afuera y dentro.


.Güaley tiene una historia muy vinculada a peligros y violencia, que hoy se disputa  con grandes iniciativas comunitarias y sociales, con líderes y moradores trabajando arduamente por sanar la imagen y la vida misma  de este vibrante barrio de Santo Domingo que se desarrolla a orillas del Río Ozama.


Caminar por sus calles acompañados por Gloria - una guía turística local  llena de energía y propósito-, fue una experiencia reveladora y nos dió mucha seguridad. De su mano conocimos  gente, comercios, pozas inimaginables, el telefêrico, murales y toda esa realidad contrastante que se vive en nuestros barrios. Vimos entrelazarse la riqueza y la pobreza, en sus tonos de felicidad y tristeza.


En medio del recorrido, deslumbrada por tantas historias, tanto valor fotográfico, tanto que aprender, me llenaba de curiosidad como habiendo recorrido tantos lugares por el mundo, no había tenido el chance de descubrir esta realidad tan cercana.


A medida que crezco (porque espero nunca dejar de hacerlo) me interesa  más acortar la distancia de mi mundo paralelo. Entiendo que las diferencias sociales, los estigmas, las noticias y nuestra propia costumbre de mirar sin involucrarnos terminan levantando muros invisibles entre sectores y personas.


A través de mi cajita de luz sigo  conquistando el hermoso propósito humano de conectar mundos y de iluminar aquellos lugares que antes estaban oscuros para mí. Gracias a la fotografía  hoy puedo mirar con respeto, asombro y belleza las diferencias que antes me separaban de tantas personas y escenarios que estoy lista para mirar.